Archivos Mensuales: junio 2017

¿ORGULLO QUÉ?

Soy consciente del peso y consenso social que existe hacia las personas que como opción de vida apuestan por la homosexualidad.

Antes de empezar a escribir pensaba cómo argumentar y explicar lo que voy a contar partiendo de dos objetivos primordiales:

– No juzgar y que mi opinión no dañe sensibilidades que merecen todos los, mis, respetos.

– Y, explicarlo de tal modo, que no sea considerado como una crítica destructiva sino como una opinión, la mía, minoritaria pero igual de respetable que otras opciones de vida.
Opinar diferente no es estar en contra de nada, ni de nadie.

Las cosas deben llamarse por su nombre, todo tiene un significado y de modificarse alguno de los factores deberían tener una denominación diferente. Un cuadrado es un cuadrado, un rectángulo es un rectángulo, y aun siendo formas geométricas todas, se llaman diferente y no por ello ninguna es más o menos útil que otra.

El concepto familia, por ley natural, surge de la unión de un hombre y una mujer, no lo digo yo lo dice la propia naturaleza…

 Tener hijos no es un derecho, como tampoco es un derecho la salud, son bienes que se tienen o no se tienen.

Por lo tanto todo hijo necesita un entorno en donde por ley natural se respete la figura femenina y masculina.

¿Día del orgullo gay? ¿Banderas gays en multitud de ayuntamientos? ¿Matrimonio homosexual? ¿Fiesta casi nacional? Donde hay amor de verdad, cuando una sociedad fomenta el respeto, no hay ni machismo, ni feminismo ni nada que defender, que combatir, dado que la misma tolerancia hacia todas las sensibilidades marcaría el respeto de facto.

Dejando de lado utopías y argumentos no racionales… ¿hace falta todo este exhibicionismo desmedido y con cero gusto?

Fomentar el respeto por supuesto, fomentar la comprensión más faltaría, pero carrozas exhibiendo cuerpos a cascoporro ¿es necesario?

No me imagino el día del orgullo heterosexual, porque si es por defender derechos, ojalá y con la misma vara de medir, se pusieran banderas apoyando a centenares de miles de cristianos y católicos que son humillados, ahorcados, quemados, decapitados y demás barbaridades. O Una semana entera todos los medios de comunicación apoyando la familia formada por un hombre y una mujer.

En todas las familias cuecen habas, y muchas familias no son ejemplo de nada, pero hechos particulares no convierten ni en positivo ni en negativo una idea o concepto general. Y, adelantándome a argumentos fáciles y nada profundos estilo: ¿qué prefieres dos hombres que cuiden a un niño o una familia “tradicional” de borrachos que no les traten bien?…digo:

Desde aquí mi más profundo respeto a todas las sensibilidades, pero sin dejar de apoyar y fomentar, en son a mi libertad, el modelo de familia tradicional, formado por una mujer y un hombre, entendiendo que siendo el colectivo más vulnerable, es al mismo tiempo o, debería ser, el centro y núcleo fundamental de toda sociedad avanzada.

Me adelanto también a críticas estilo: “opusino”, clasista, homófobo…

La Iglesia católica no condena el amor, lo que condena es la práctica de ese amor con un fin diferente a estar abierto a la vida fuera del matrimonio, tanto en homosexuales, como en heterosexuales.

Y para termina decir:
Un avance sin valores es un retroceso sin control.

Javier Pacheco